.....y te molestaba cuando todos te decían :
- si claro! tu eres la hija de Luchín.
y me daba coraje que todos creyeran conocerlo tanto y te hicieran sentir que incluso mejor que tú misma. En muchas ocasiones cuando me sentía un poco mas valiente que de costumbre les contestaba: - Mi padre no se llama Luchín, se llama Félix!
Pero llega un momento en el que te das cuenta de que el nombre que rellenaba su DNI no era realmente su nombre.
Siempre se llamó Luchín, diminutivo heredado de su padre, mi abuelo Lucho.
Luchín por aquí, Luchín por allá, era un crack, con sus muchos defectos pero con una montaña de virtudes.
En sus múltiples escapadas durante el año y durante años cuando estaba en casa en fase de recuperación y te veías a sus conocidos en el Muelle Grande siempre decian: y cómo está Luchín? ......a ver si se recupera rápido porque si él no está, aquí no come nadie. Tiene un don especial para llegar y empezar a darnos trabajo. Sus botes están en el muelle amarrados y nos da una pena! él sabe sacar dinero de hasta debajo de las piedras. Pero un día ,de repente, acabó todo, se fué. Pero sigue vivo en el recuerdo de muchos porque aún hoy después de años de su muerte siguen parándome y diciendome:
- ¿ tú eres la hija de Luchín verdad?
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