lunes, 27 de diciembre de 2010

Un juramento de honor

-De verdad me lo dices?,
o me estas mintiendo?
-Lo que te digo es cierto!,
Es que no me crees?
-No, no te creo; Júramelo!
-Te lo juro por Dios que se muera aunque cruce los dedos.
-Ahora si te creo.

Besos hermano.

A mi amado.

 Después de tanto empeño,
el resultado ya es evidente,
cicatrices en el ceño,
y un carácter impaciente.

Pero al andar siempre tropiezas,
como si cargaras una maleta,
porque en la vida no hay sutilezas,
y levantarse sera tu meta.
 
Crees que ya hemos acabado,
pero apenas comenzamos,
recoger lo que hemos sembrado,
los dos juntos de la mano.

No temas y sigue mis pasos,
yo te guío, soy valiente,
si tuvieras frío yo te abrazo,
y te mantendrás caliente.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Un pequeño luchador

Al contrario que los niños de su misma edad,
nunca le faltaba ropa, pero prefería no llevarla.
Bastaba con unos pantalones cortos y cualquier camisa.
Tenia su propia pandilla de la que era el líder,
tenia una buena idea de la que ya había oído hablar y que
sabia funcionaria para poder sacarse unos durillos que tan
dificiles eran de conseguir en esos años.
Llegaron a uno de los muelles de su barrio donde
sabían de antemano que atracarían barcos de turistas a
 y al pie de uno de esos gigantescos armazones de hierro
miraban como alongados a las barandillas miraban atónitos
los turistas como una pandilla de chiquillos corrían haciendo
ademanes para llamar la atención de lo que en breve seria
el improvisado publico  de un espectáculo que para mi personalmente
siempre me ha parecido fascinante.
Una vez parados bajo ellos entonaban esta canción casi como una marcha militar:
Al pan le llaman bread,
al puente le llaman bridge,
al hijo del país
le llaman son of a bitch,
whats the matters
que paso
what do yo say
que dice vd
half a dollar
medio peso
medio peso
fifty pen.

Funciona, funciona!
los turistas que miraban a aquellos
niños empezaban a tirarle monedas
que caían al agua
pero ellos ya sabían lo que tenían que hacer
quitarse la ropa y tirarse a recuperar las tan preciadas monedas
que les servirían para comprarse muchas cosas
que sus padres no se podían permitir.
Se tiraban al muelle sin ningún reparo y recogían
su premio que repartirían entre todos.
Esta historia me la contó de niña mi padre
muchas veces y cada vez que me la contaba
para mi era como la primera vez que la escuchaba,
porque como dije antes me parecía fascinante tanto la historia
como su forma de contarla. Siempre me pareció que fue un gran luchador!

un beso Pá.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Tropezando con el olvido.

Tropezando con el olvido
pero siguiendo adelante
sin querer demostrar
que sufres un desgaste.

El temor que desde niña
castigaba tu mente
perder esos recuerdos
un día de repente.

Siempre escribiendo tu nombre
en cientos de hojas sueltas
preocupada como una abuela
cuando tan solo era nieta.

¿Y si algún día tienes amnesia?
¿y si te pierdes y no te encuentran?
¿te sentirías sola cuando no recuerdes
a nadie de los que te rodean?

Esto aun no ha terminado
y queda mucho por narrar
se lo dejo a mi fiel amado
que con cariño me lo contará.