Después de tanto empeño,
el resultado ya es evidente,
cicatrices en el ceño,
y un carácter impaciente.
Pero al andar siempre tropiezas,
como si cargaras una maleta,
porque en la vida no hay sutilezas,
y levantarse sera tu meta.
Crees que ya hemos acabado,
pero apenas comenzamos,
recoger lo que hemos sembrado,
los dos juntos de la mano.
No temas y sigue mis pasos,
yo te guío, soy valiente,
si tuvieras frío yo te abrazo,
y te mantendrás caliente.
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